En este mes la Iglesia celebra grandes fiestas que iluminan nuestra fe
1 de noviembre: todos los santos; 2 de noviembre: benditas almas del purgatorio; 7 de noviembre: María Medianera de todas la gracias; 22 de noviembre: Cristo Rey
Cristo es rey de la santidad exaltado sobre todas las cosas y coronado de gloria. Él siendo Dios se hizo hombre en el seno de la Virgen María para santificarnos y ahora elevado a la derecha del Padre intercede por nosotros. En los santos, conocidos y desconocidos, reluce lo que Dios quiere de nosotros. Son modelos e intercesores nuestros
En nuestros fieles difuntos, muertos en la misericordia de Dios, se debe cumplir la purificación de obras imperfectas. Para ellos nosotros somos intercesores con nuestras oraciones e indulgencias
¿Qué es la indulgencia?
Pensemos en una rotura que hacemos a propósito.
El sacramento de la Reconciliación puede asemejarse con nuestro pedido de disculpa ante una falta. Así se reestablece la amistad, pero la rotura permanece y hay que repararla.
La Indulgencia podría asemejarse a la reparación de esa rotura. Si bien hay reparación que debemos hacer en este mundo, siempre quedará por reparar después de esta vida. Con el regalo de la Indulgencia ya podemos reparar la rotura nuestra o de los otros.
¿Cómo puedo ganar el tesoro de las indulgencias?
- 1. Se debe recibir la absolución por el sacramento de la Confesión.
- 2. Recibir la Eucaristía.
- 3. Realizar la Obra de Indulgencia. En estos días consiste en visitar un cementerio o nuestro cinerario. Recordá que una hora de adoración eucarística en la Capilla de Adoración Perpetua o con el rezo del Santo Rosario en la comunidad, previo a la misa, se puede ganar una indulgencia.
- 4. Rezar por el Papa: Credo, Padrenuestro y Avemaría.

